El Estado de Bienestar es la representación práctica de la Justicia Social,
el segundo escalón de la redistribución de la riqueza (el primero es el
salario).
Es algo que los europeos tenemos a gala. Es el Estado, a través de los
impuestos o cotizaciones de los agentes sociales (empresarios y trabajadores)
el que garantiza la sanidad, la educación, los servicios sociales (atención a
los más desvalidos), las pensiones y la prestación por desempleo.
Esa garantía del Estado es la que permite que la ciudadanía tenga mejor calidad de vida, sea más
igualitaria y al final sea más libre. El Estado de bienestar es lo que permite
que los ciudadanos nos preocupemos de otros aspectos de la vida: la familia,
las relaciones interpersonales, el arte o el ocio entre otras cosas.
El Estado de Bienestar permite que fijemos la mirada en el mundo que nos
rodea y trabajemos porque el mundo sea mejor, más libre y más justo. Con el
Estado de Bienestar el sistema capitalista se suaviza, hay menos
individualismo, menos avaricia, más solidaridad. La persona que vive bien
gracias a un sistema de protección estatal es una persona solidaria, no solo
porque paga sus impuestos sabiendo a donde van, si no porque se siente
privilegiada y quiere que esos privilegios alcancen a todos.
Pese a todo ello, el Rey de Holanda, con un discurso escrito por su
gobierno ha certificado el fin del Estado de Bienestar por lo que ellos llaman
un Estado Participativo.
El estado participativo es un eufemismo que quiere decir: las instituciones
dejaran de prestar servicios, que lo atiendan los ciudadanos.
Pasamos de un Estado de Justicia Social a un Estado de Caridad. Un estado
donde hay menos impuestos, donde hay más negocio, donde la riqueza ya no se
redistribuye y donde de cada cual busca su bienestar. No se crea más riqueza,
se crea más desigualdad, las diferencias entre los que más tienen y los que
menos tienen se agranda.
La pregunta es: ¿Cuándo y dónde y
por quién se ha debatido y decidido que
el Estado de Bienestar ya no es viable?
¡¡¡La crisis!!! Esta es la excusa. Pobre escusa que a base de
repetirla se está haciendo verdad algo que es mentira en todo su conjunto.
Los ciudadanos de Europa no podemos consentir que una de las mejores cosas
que hemos dado al mundo se acabe por culpa de los grandes bloques financieros.
¡¡¡No lo podemos consentir!!!
El ejemplo de España es paradigmático. Mientras en España se emplea el 11%
del PIB en pensiones, la media europea emplea el 13%. Alemania, Italia, Francia
e Inglaterra están por encima de la media. Pese a esto se dice que el sistema
de pensiones Español si no se reforma es inviable. ¿Por qué? Simplemente porque
el gobierno quiere ahorrar (quitándole a los pensionistas) 33.000 millones de
euros.
¡¡Queremos un debate político que
afiance en Europa el Estado de Bienestar!!