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10 mar 2011

LA MUERTE Y EL CONOCIMIENTO III

Una ley de la física dice: La energía no se crea ni se destruye, solo se transforma.
La pregunta es: ¿Cuándo empezó la energía?
Si existe Dios  es un Ser Eterno, lo que significa que no ha tenido principio, ni tiene fin.
Es lo menos entendible para nuestro conocimiento; un Ser que no tiene principio.
Nadie puede demostrar la existencia de Dios y nadie puede demostrar su no existencia.
Desde siempre el hombre ha temido y no ha entendido multitud de fenómenos y se ha inventado mitos, leyendas y dioses.
El hombre ha vivido en la naturaleza y de la naturaleza, por eso el agua, la tierra, el viento, el fuego, los montes, las piedras, los árboles, los bosques y los animales y de ellos han nacido los mitos y las leyendas y la religiones.
Empezaron las leyes y las normas; lo que es bueno y lo que es malo... la moral.
Cuando el hombre se enfrenta a la muerte se enfrente a la moral; bueno-premio, malo-castigo.
La moral lo que juzga es la maldad y la bondad de las cosas, es algo cultural, cada pueblo según su entorno y según sus costumbres impone una moral y cada uno de ellos mantiene que su moral es la universal, la autentica.
Lo que es norma en los hombres que juzgan la moral es que se fijen más en las diferencias que suelen ser de entorno, que en lo que les une, suele ser más lógico, abstracto y por lo tanto más universal, pero da menos poder.
La historia me dice que los hombres que deciden sobre la moralidad se han aliado siempre con los hombres que manejan los bienes y con los hombres que manejan la fuerza.
Una de las cosas que tienen en común todas las leyendas y religiones es: cuando muere el hombre le abandona el aliento, el espíritu se marcha.
Cómo se marcha y donde se marcha es un punto común en casi todas las leyendas, mitos y religiones. Es un mundo que está más allá e independientemente de las diferencias culturales entre unos mitos y otros, entre unas religiones y otras, “más allá” todo se sabrá, no habrá más preguntas  el “conocimiento” será total.
Sin embargo todas las religiones, por motivos puramente de interés conciben que las personas en el más allá tienen su propia conciencia. Ese es el error en el que incurren la mayoria de las religiones y no tanto la filosofía. Empezando por los Budistas (una religión no teísta) en donde en cada una de las reencarnaciones no se tiene conciencia de la vida anterior y la llegada al mundo superior, el Nirvana, el desprendimiento de todo lo superfluo nos quita tambien nuestro sentido del yo que es superfluo en un más allá.
Las religiones monoteístas, que todas tienen el mismo patriarca, Abrahán, coinciden en señalar a algunos muertos como nuestros protectores, mezclando dos aspecto que les interesa socialmente, la vida de las grandes personas como ejemplo moral para nuestras vidas y una propia conciencia en el más allá.
En el más allá no hay conciencia personal se es parte del Ser único y por tanto no se necesita el “yo distinto”, estamos en el conocimiento total, ya no existe el “soy”, solo existe el Ser.
Cuando hablo de CONOCIMIENTO en todos estos artículos, me decanto, sin duda por los primeros intelectuales Cristianaos que incluso influenciaron o se sintieron influidos por el gnosticismo griego.
El conocimiento te lleva a la verdad total, a la liberación. El cómo se llegaba al conocimiento es lo que les separó del cristianismo oficial, yo creo que el cristianismo oficial se equivocó. El único personaje histórico que dice que él es Dios, es Jesucristo, no dice que habla en nombre de Dios, dice que es Dios.
En los Budistas cuando se llega al último escalón ya no hay más rencarnaciones, no más muertes, los egipcios antiguos y los católicos hablan de resurrección, este es un elemento importante.
Dos hechos que me parecen básicos en el evangelista  San Juan que se le considera un gnóstico; en su evangelio dice: Al principio era la palabra y la palabra era Dios. 
La Palabra, el Conocimiento es Dios. Cuando Jesucristo resucita la primera en verle (según San Juan) es Maria la de Magdala y no le reconoce hasta que habla, la palabra, otra vez, para reconocer a Dios, que no es Jesus al que Maria Magdalena habría visto muchísimas veces y lo habría reconocido, pero a Jesus Resucitado se le reconoce por la palabra, por el Conocimiento.
Una verdad es fundamental en el Catolicismo, toda su religión se basa  exclusivamente en que Jesús ha resucitado, no entiendo porqué en los últimos mil seiscientos años, más o menos, el signo de los católicos es Jesús muriendo y no Jesús resucitado.
Tras la muerte solo quedan dos opciones: El no-Ser cuando se niega la existencia de Dios o el Ser en Dios. Los elementos singulares no caben en ningún tipo de razonamiento.


7 mar 2011

LAMUERTE Y EL CONOCIMIENTO II



Después de la muerte.
La caricia de una prenda especial, su textura nos incita al recuerdo; un olor, un gesto, la sonrisa de aquel día o incluso la forma que tenía de reír,  un viaje, una foto, sus silencios, la carta manuscrita, el disgusto de los días que no nos hablamos, esa sensación de culpabilidad, la mirada de alegría ante las sorpresas, la mirada de ternura, aquella lágrima escondida que vimos alguna vez...  ahora, todos son recuerdos y solo recuerdos, nada más que recuerdos.
Están las grandes personas aquellas que dejaron discípulos y seguidores, la persona de los grandes hechos y los grandes pensamientos, todo lo que hay de ellos son recuerdos, ellos ya no existen. La historia tambien revisará esos recuerdos.
Tambien están las personas desconocidas que echamos de menos cuando nos enteramos de su muerte...  la señora que nos vendía la fruta, el quiosquero que nos vendía el periódico, el mendigo de la misma esquina, el señor de la barba del autobús. Recuerdos, recuerdos, solo recuerdos.
Ellos, ninguno de ellos está, no existen, solo existimos nosotros y en nosotros sus... recuerdos, que con el tiempo se irán diluyendo, cambiando, adaptándolos a nuestra propia historia. Nuestro "yo" cambiará el recuerdo, lo cambiará  en historia personal. Diremos que hablábamos de esto o de aquello con el señor de los periódicos, cuando en realidad apenas pasamos de los buenos días. Nos referiremos  al señor del autobús como  un profesor de física que habia escrito mas de 50 libros cuando en realidad nunca hablamos con él, aunque le veíamos a menudo. La memoria con el tiempo queda distorsionada por nuestra propia historia a veces inconscientemente. Una elucubración posterior, a veces consciente para adaptar el recuerdo al discurso de  nuestra historia. Lo hacemos con los recuerdos propios; ¿Porqué no hacerlo con los de los muertos?
Sin embargo los muertos no existen, son el no-ser. Para algunos la cosa queda ahí no hay más. Para otros el hombre trasciende su propio ser
El hombre es el único animal que tiene conciencia de que puede morir, de que va ha morir, desde siempre a los muertos se les ha respetado, los enterramientos desde que tenemos constancia de que el hombre está en la tierra son un hecho, y desde entonces tambien se sabe que cuando se deja de respirar se está muerto. Falta el aliento. A ese aliento se le llama de muchas formas y tiene un destino distinto que además tiene implicaciones morales.
Pero de eso hablaremos en el próximo capítulo.