Archivo del blog

5 ene 2015

LA NINFA Y LA LUCHA

Arrancaba la andada a las seis y media. Nada de viento una estupenda madrugada. Luna llena. Tres kilómetros más allá del paisaje de la foto empieza el sendero. Remonto el canal por la orilla derecha. Las luces del barrio “Rosales del Canal” iluminan el recorrido. Más tarde, sólo la luna. Una luna preciosa. Me acuerdo de lo que está sucediendo en Grecia con Sryza. Me vengo arriba. Sursum Corda.
En mis oídos comienza a sonar una canción de Adamo. Años sesenta, Final de mi adolescencia. Me gusta la letra.
“No has de sufrir 
si escuchas de mis quince años el cantar 
Y ausente estés de las cosas que 
mi adolescencia fue a soñar 
Capricho fue que sin querer 
ya preparaba este amor 
Por eso así yo te lo cuento 
y te lo canto a media voz”.
Me gusta la música. Y el recuerdo.
Bailaba con un linda muchacha rubia, con un mechón ondulado sobre el lado derecho de su frente, ojos verdes, los pómulos prominentes que hacían un ovalo de la cara perfecto, la barbilla pequeña, la sonrisa limpia y dulce, la mirada sensual y sensible Olía a jazmín y su cuello era largo con piel de porcelana y sus hombros redondos y harmoniosos invitaban… una ninfa.
Recuerdos nostálgicos, melancólicos, locuras de poetas. La intuición de los poetas tiene más filosofía que la realidad positivista del pragmático. Los poetas son valientes, además saben sufrir. como los revolucionarios.
La alegría y  la generosidad y  la tristeza y  la emoción y  la empatía y  la compasión. Estos sentimientos indican el camino de la reivindicación: la eliminación de la codicia, el individualismo, la avaricia, la explotación. Hay que acabar con ellos y con sus ideólogos y con los cómplices y con los sicarios.
Ya termino la noche de los sueños y comienza el alba. “A galopar hasta enterrarlos en el mar”
No hay más camino, la lucha. Veo claro los enemigos, estos no son adversarios, son enemigos, allí en donde Thomas Mann escribió la Montaña Mágica, en Davos, se reúnen todos los enemigos de la humanidad, avariciosas y codiciosas personas que controlan lo que comemos, lo que leemos y la información que nos dan, quieren apoderarse, del agua, de nuestra salud, de la educación y de la cultura. Para ellos, que tienen el poder, todo está en venta.
Ya no hay razonamiento posible. La íntima convicción, surge  de los buenos sentimientos. Hay que destrozar a los enemigos.
Hace dos mil quinientos años la civilización puede que comenzase en Grecia y tal vez de allí venga la civilización de nuevo. Alexis Tsipras, puede ser un comienzo, después hay caminos que vienen de otros sitios que se cruzan con ese. Vamos a juntarlos. Si hay que desmontar esta sociedad, se desarma, sin miedo.
Al final queremos un mundo en donde Baco y las ninfas puedan transitar por los sueños tranquilos, de ciudadanos libres y felices.


No hay comentarios:

Publicar un comentario