Vi el otro día a un niño de no más de siete años que
portaba un fusil, bien cogido y dispuesto a disparar. Otro sicario, pensé, más
vi que en su pequeña mochila llevaba un libro. Abrí los ojos con esperanza en
el futuro. ¡Es un revolucionario!
Este año que termina es de los que aúllan.
Aúllan: ¡No forniquéis mujeres! ¡Parid
con dolor el fruto de vuestra lujuria!
Si sois violadas es porque incitáis al hombre sus más
bajos instintos. ¡Sois culpables!
Ese hijo de vuestro violador no lo tengáis, no es
nuestro.
Hay que preservar el linaje del Patriarca. El Patriarca
es el que preserva el orden de la familia, el que sustenta el orden del mundo,
sin el Patriarca el caos es seguro.
¡Mujeres, sed sumisas al patriarca!
¡Malditos aquellos que cagan en orinales de oro mientras
otros mueren de hambre!
Hace mil seiscientos años que se gritó esa frase y aun se
muere de hambre.
Los que gritan: ¡Malditos! Van perdiendo las batallas.
Apenas hemos ganado alguna escaramuza. Los malditos desprecian a los que no son
como ellos y sin embargo están rodeados de cómplices canallas y sicarios sin
escrúpulos que proclaman sus virtudes.
Ley de Dios. Evocan a un Dios en el que no creen, les
sirve de coartada a su moral.
Dicen que es Ley Natural, la ley del más fuerte, del que
sobrevive, del que sabe luchar por sí mismo. No hay compasión en sus palabras.
Los débiles no caben en ese mundo. La justicia y la historia son de los más
fuertes.
No hay más.
El Apocalipsis en su capítulo 13 dice:
“Después
vi otra bestia que subía de la tierra; y tenía dos cuernos semejantes a los de
un cordero, pero hablaba como dragón.
12 Y ejerce toda la
autoridad de la primera bestia en presencia de ella, y hace que la tierra y los
moradores de ella adoren a la primera bestia, cuya herida mortal fue sanada.
13 También hace grandes
señales, de tal manera que aun hace descender fuego del cielo a la tierra
delante de los hombres.
14 Y engaña a los
moradores de la tierra con las señales que se le ha permitido hacer en
presencia de la bestia, mandando a los moradores de la tierra que le hagan
imagen a la bestia que tiene la herida de espada, y vivió.
15 Y se le permitió
infundir aliento a la imagen de la bestia, para que la imagen hablase e hiciese
matar a todo el que no la adorase.”
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