Veintidós de junio, viaje a los Pirineos. Cuatro días maravillosos.
Este verano leo en los periódicos que un alcalde de un pueblo de Lugo
(Galicia) dijo: “Los fusilados por Franco se lo merecían”. En un pleno del
ayuntamiento. Un alcalde “demócrata” que está de acuerdo con la pena de muerte
y que no se ha enterado de que Franco fue un golpista contra el sistema
legalmente establecido y un dictador asesino y sanguinario después de acabar la
guerra.
Hablaremos de política más adelante.
Seguiremos con alegría mi veraneo. Soy un privilegiado.
Con la compañía de mis amigos Isabel y Miguel Ángel y de Lola ni esposa,
nos dirigimos al valle de Gistaín o Bal de Chistau en el habla aragonesa, en el
valle aún conservan muy vivo un dialecto propio, el Chistabín. El valle tiene
tres pueblos: Plan, San juan de Plan y Gistaín. Nuestra residencia fue en Plan
en “Casa Ballarín” la casa a la que pertenece mi estimada amiga María José.
En 1985 Plan saltó a los medios de comunicación debido a la iniciativa de
sus vecinos de organizar una "caravana de mujeres" tras ver la
película del mismo título. En efecto, para entonces había en el pueblo más de
40 hombres solteros, y tan sólo una soltera. La mayoría de las mujeres habían
emigrado. Un anuncio en el periódico solicitando "mujeres de entre 20 y 40
años con fines matrimoniales para pueblo en el Pirineo" dio como resultado
33 matrimonios.
Hay muchos libros sobre el concepto de “Casa” o “Tiones” algo propio de los
lugares en donde la herencia de las tierras pasa al mayor y quedan los pequeños
a su cargo. Yo me quedo con una novela corta de Lorenzo Mediano, “Escarcha sobre
los hombros”, que explica muy bien ambos conceptos y además entretiene con
aventuras y amores en el marco de los Pirineos.
Son los Pirineos unas montañas de poco más de 3000 metros las más altas.
Son montañas entrañables llenas de leyendas, como la de Hércules y Pirine, hija
de Atlas. Historias de contrabandistas y guerrilleros, amores y héroes.
De los héroes me gustaría recordar a Antonio Beltrán Casaña, Mayor de la
43ª División del ejército Popular que resistió a la III División Navarra del ejército
franquista en 1938 en Bielsa (un valle al lado del de Gistain) y cuya batalla
se conoce como la “Bolsa de Bielsa”, en el pueblo hay un museo que hace
referencia a esa batalla.
En los Pirineos se habla la fabla aragonesa y sus dialectos locales, el catalán,
el euskera, el francés y el castellano.
Allí estuve cuatro días recorriendo senderos, viendo paisajes maravillosos
y degustando las carnes a la brasa de sus tierras.
La víspera de San Juan, mi cumpleaños y la fiesta mayor de San Juan de Plan
nos deleitamos con los trajes regionales y sus danzas que conservan con afán.
Por la noche, el fuego de la “Noche de San Juan”. Se enciende en la montaña y
por senderos bajan hombres mujeres y niños con las teas ardiendo hasta el
cementerio del pueblo en donde se hace la gran hoguera.
Reflexionaba sobre lo visto y lo parecido que es todo lo que se relaciona
con el hombre. Tenemos muchas cosas en común. En todo el planeta hombres y
mujeres siempre han tenido los mismos símbolos. El fuego, la tierra, el agua,
el viento, la piedra y el árbol, el sol o la luna. Somos iguales aunque nos
guste diferenciarnos, ser originales, ser únicos. Creo que es mejor saber que
tenemos los mismos dones y defectos y que nos podemos poner de acuerdo en hacer
un mundo mejor.
Estoy seguro que hay un valle en cualquier cordillera del mundo en el que
hay un pueblo en el que me sentiría igual de satisfecho como lo he sido este
verano en el Bal de Chistau
Querido Eche: comparto tus sensaciones y sentimientos; hace 40 años que acudo a la Bal de Chistau con frecuencia y, como tú, me siento un privilegiado. Hoy te escribo desde Plan.
ResponderEliminarSólo un par de precisiones. La 43 División de "El Esquinazau" resistió en los valles de Bielsa y de Chistau; huyeron a Francia en abril del 38 después de una heróica resistencia, junto con muchos civiles, mujeres y niños. Retornó a España por el Valle Arán para luchar en la batalla del Ebro. En estos lugares todavía hay gente que se estremece al recordar los terribles bombardeos de la Legión Cóndor, y los estragos de los "moros" de Franco cuando entraron en estos lugares.
La lengua aragonesa es un dialecto, sí, del Latín, como el castellano o el rumano aunque menos desarrollado, y arrinconado por circunstancias históricas y sociológicas obvias. Las variantes locales sólo tienen pequeñas diferencias entre sí. Es un patrimonio cultural de gran valor que los baturros del PAR están dispuestos a hacerlo desaparecer, como ya lo han hecho con sus propios valores éticos a lo largo de 30 años de gobierno.
Hala pues. Salú pa tós.