En la serie Laverage, en España "Las reglas del
juego", el protagonista, Timothy Hutton, dice: “La ira me ayuda a levantarme
todos los días”. No es una gran serie, pero si entretenida y sobre todo tiene
una de esas mujeres que me gustan, Gina Bellman. A lo que vamos, la frase me
gustó porque me dio la clave de por qué me puedo levantar todos los días (además
de la rutina). La ira.
Vamos a la Wikipedia que es más rápido: [][]
“La ira se vuelve el sentimiento predominante en el comportamiento,
cognitivamente, y fisiológicamente cuando una persona hace la decisión
consciente de tomar acción para detener inmediatamente el comportamiento
amenazante de otra fuerza externa (…) Psicólogos antiguos ven la ira como una
emoción primordial, natural, y madura, experimentada por todos los humanos en
ocasiones, y como algo que tiene valor funcional para sobrevivir. La ira puede
movilizar recursos psicológicos para una acción correctiva”
La ira como casi todas las emociones no es mala si
se sabe controlar (no reprimir).
Ante la situación actual la ira es una emoción que
te permite defenderte. La agresión a los seres humanos es continua.
¿Cuál es el diagnostico? La avaricia, el individualismo
egoísta o peor aún el individualismo sin escrúpulos que explota a los demás seres
humanos. La competitividad sin límites, que no la competencia, la corrupción
que entiende al corrupto y al que corrompe y a los silenciosos, a los cómplices
silenciosos que no se atreven hablar y consienten e incluso actúan a favor de
ese estado de cosas.
¿Son todos ellos gente sin moral, indecentes? Pues
no, el caso es que no. Son personas con una determinada ideología que no
entiende al ser humano de forma integral, que piensa que la cosa es así, que
son naturales. Ley de vida. Darwinismo social. Los más fuertes pueden más y
deben ser los que manden. Las cosas son así.
¡No! Hay que decir, gritar, escribir, manifestar que esa situación no es ley de vida. Es la ley
del más fuerte. ¡No es ético! El hombre en su naturaleza no es así. Así quieren
que sea los que mantienen los privilegios y sus cómplices.
Con esos datos llegamos a la forma ideológica que
conforma una política. Es lo que llamamos, por una cuestión de espacio y de
historia (1871 Asamblea legislativa francesa) derechas. Ya sé que esto fue hace mucho
tiempo, pero actualmente la derecha está definida claramente por el darwinismo
social, el capitalismo, el liberalismo económico el conservadurismo de
privilegios, la propiedad privada como bien supremo sin que ello conlleve ninguna
responsabilidad social, las clases sociales en el poder hacen el relato oficial
de la historia y de la moral (distinto de la ética) y las costumbres, de las
leyes y de su aplicación. Conceptos como libertad, familia, felicidad, moral,
religión, ciencia, política o ideología, patria, estado, honor son definidos
para la conservación de los privilegios de la clase que es fuerte, más poderosa,
con más erudición, con más poder económico, la más influyente sobre el resto de
los seres humanos, la que tiene en sus manos la información. Todo ello no da la
razón ética, filósofos hay a los que poder consultar.
Contra todo ello a lo largo de la historia, con
menos fortuna que lo que desearíamos algunos, los hombres y mujeres de este
mundo se han levantado y han rechazado tal estado de cosas, ¡las revoluciones!,
hasta llegar a un entendimiento; la administración del Estado, la
separación de legisladores, ejecutores y jueces; la redistribución equitativa
de la riqueza considerada como un bien común. La sanidad, la educación, la
vivienda, la justicia, el arte, el agua... son
parte de esa riqueza.
La ideología dominante, actualmente, en mi pais, es la liberal
conservadora, no es de extrañar que en España se llegue al estado de cosas que
se están viendo y que se sacrifiquen derechos que hasta ahora mismo creíamos conquistados.
Se vuelve a decir que lo privado es mejor que lo público. Y la sanidad, la
educación, la justicia, la vivienda, el arte y la naturaleza (ley de costas) ya no son un
derecho, sino un servicio por el cual hay que pagar y por el cual algunos se lucran
y crecen en avaricia (ellos lo llaman beneficios). No es una cuestión de
crisis, es una cuestión de ideología, de ideología liberal, conservadora de
privilegios, de darwinismo social en el que los más fuertes son los que imponen
leyes.
Por todo ello cuando me levanto por la mañana mi emoción
más visible es la ira, esa emoción que me da recursos psicológicos para armarme
y luchar contra esa ideología que es una enfermedad para una parte de la
humanidad y no podrán luchar contra ella los más débiles que no pueden hacer
otra cosa que subsistir. Han de luchar los que tengan un poco de conciencia y
no quieran ser cómplices de esa clase social.